La startup Diffbot ha desarrollado una IA dedicada a la tarea de aprender (o, como mínimo, extraer aquellos datos que sea capaz de reconocer) mediante el revolucionario método de leer.
De leerse, de hecho, toda la WWW pública, en múltiples idiomas: su forma de entender el lenguaje humano pasa por intentar encajar todo lo que lee en un molde de sujeto + verbo + predicado, lo que le permite establecer relaciones entre conceptos, como por ejemplo:
«Bill Gates + es + el fundador de Microsoft. // Microsoft + es + una empresa».
Tomando estos datos simples, el papel de la IA de Diffbot es crear lo que se llama un gráfico de conocimiento: una red de relaciones dotado de un sistema de ‘razonamiento’ que le permite llegar a nuevas conclusiones a partir de los datos extraídos. Diffbot escanea la WWW y actualiza su gráfico de conocimiento cada 4-5 días, añadiendo hasta 150 millones de entradas en cada ocasión.
Y además, aplica a sus conocimientos algoritmos más antiguos de machine learning, que le permiten identificar información obsoleta y sustituirla por otra más novedosa.
Es tan exhaustivo que no se conforma con leer el texto del HTML, sino que aplica algoritmos de visión por computadora para extraer información también de imágenes y vídeos. Y además, navega como nosotros: revisando las webs de arriba a abajo, cambiando entre pestañas y clicando en ventanas emergentes.
Y en un futuro cercano, sus creadores planean dotarlo de un modelo de lenguaje (similar a GPT-3) para que, ahora que la IA ha sido capaz de entender lo que lee, pueda generar textos a partir de ello y crear un «sistema universal de respuesta a preguntas sobre hechos».
Un auto a buen precio, entrega inmediata y trato directo por redes sociales. Suena conveniente,…
La medicina del futuro ya se está ensayando en los laboratorios y hospitales de Europa.…
Hay juegos que no arrasaron en ventas ni premios, pero que se ganan el corazón…
No es ciencia ficción, tampoco un episodio nuevo de Black Mirror. Una startup estadounidense llamada…
Hay algo en la mezcla de historia, naturaleza y caos urbano que vuelve a México…
Ya no basta con tener “la cuenta oficial”. En México, cada vez más marcas y…