Comprar regalos por internet para el 14 de febrero ya es parte de la rutina en muchas parejas de México. Sin embargo, esta costumbre puede salirse de control sin que uno se dé cuenta. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió que las redes sociales influyen cada vez más en las decisiones de compra durante el Día del Amor y la Amistad, generando impulsos que afectan directamente al bolsillo.
Durante fechas comerciales como San Valentín, el algoritmo no descansa. Mientras se hace scroll infinito en Instagram o TikTok, aparecen ofertas, promociones y mensajes como “últimas piezas disponibles” o “todos están comprando esto”, que activan una urgencia artificial. De acuerdo con Profeco, este tipo de notificaciones corta el proceso de reflexión y convierte el impulso en compra inmediata.
Además, el rastreo digital y las recomendaciones personalizadas crean una sensación de que “ese producto fue hecho para ti”, cuando en realidad se trata de una estrategia calculada. En estados como Chiapas, donde el uso de redes ha crecido con rapidez, estos patrones afectan con más fuerza a jóvenes y familias con ingresos limitados.
San Valentín sin excesos: recomendaciones clave de Profeco
Para reducir el impacto de las compras impulsivas, Profeco sugiere ajustar el entorno digital. Esto incluye dejar de seguir cuentas que generan ansiedad por consumir, establecer límites de uso en redes, y revisar los precios fuera de las plataformas antes de comprar. También se recomienda seguir canales de educación financiera y desactivar las recomendaciones automatizadas que empujan al gasto innecesario.
La dependencia recordó que hoy las marcas ya no venden solo productos, sino emociones. Por eso, cuestionar los impulsos antes de pagar es una herramienta de autocuidado financiero
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