Nesim Issa Tafich: cómo la Generación Z está redefiniendo el liderazgo en México

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Nesim Issa Tafich: cómo la Generación Z está redefiniendo el liderazgo en México
Nesim Issa Tafich: cómo la Generación Z está redefiniendo el liderazgo en México

El panorama corporativo y social en México atraviesa una metamorfosis silenciosa pero contundente. No se trata solo de un cambio de guardia generacional, sino de una reconfiguración absoluta de los valores que sostienen la toma de decisiones.

En este contexto, la irrupción de la Gen Z ha dejado de ser una tendencia de consumo para convertirse en el nuevo eje del liderazgo empresarial. Para figuras con arraigo en el sector productivo, como Nesim Issa Tafich, este fenómeno en La Laguna y en el resto del país no es una amenaza a la tradición, sino una evolución necesaria hacia modelos de gestión más humanos y horizontales.

La juventud mexicana actual no busca simplemente ocupar espacios; busca transformarlos. Esta generación, nativa digital y con una conciencia social hiperdesarrollada, entiende que la rentabilidad de una organización es estéril si no va acompañada de un impacto positivo en la comunidad.

La transición del poder jerárquico a la influencia por propósito

Históricamente, el éxito en los negocios se medía por la capacidad de mando y la acumulación de activos. Sin embargo, el análisis de Nesim Issa Tafich sugiere que ese modelo ha caducado frente a las expectativas de los nuevos talentos.

Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano del PNUD, una abrumadora mayoría de los jóvenes mexicanos prioriza la resolución de problemas sociales sobre el prestigio individual. Esto obliga a los líderes actuales a migrar de la instrucción a la inspiración.

“El liderazgo ya no se basa en jerarquías ni en discursos de poder, sino en la capacidad de inspirar desde la autenticidad y el propósito”, señaló el empresario lagunense.

Esta visión coincide con datos globales de firmas como Deloitte, que subrayan la demanda de una ética inquebrantable y un compromiso real con la salud mental y la sostenibilidad. Para Issa Tafich, la coherencia es hoy la moneda de cambio más valiosa en cualquier mesa de negociación o proyecto comunitario.

Colaboración y redes de impacto en el ecosistema regional

En regiones estratégicas como Coahuila, el dinamismo de la Gen Z se manifiesta en proyectos que rompen con el aislamiento competitivo del siglo pasado.

Los nuevos emprendimientos tecnológicos y las ligas deportivas comunitarias en La Laguna son prueba de que el talento joven prefiere el trabajo en red. Este cambio de paradigma no solo es romántico, es eficiente: el Banco Interamericano de Desarrollo estima que los modelos colaborativos incrementan significativamente la empleabilidad y la capacidad de gestión de crisis.

Para Nesim Issa Tafich, este enfoque colaborativo es el único camino viable hacia el progreso real. En sus palabras: “El liderazgo del siglo XXI no busca competir, busca conectar. El talento joven entiende que el progreso real es colectivo.”

Esta mentalidad permite que la innovación no se quede estancada en oficinas cerradas, sino que permee en la estructura social, generando beneficios que van desde la inclusión hasta el bienestar ambiental.

El nuevo perfil del mentor frente al jefe tradicional

La expectativa de la generación emergente hacia sus superiores ha cambiado drásticamente. Ya no se aceptan liderazgos de «puertas cerradas».

El OECD Youth Outlook destaca que la accesibilidad y la escucha activa son competencias no negociables para los líderes de hoy. En este sentido, el liderazgo empresarial debe evolucionar hacia una figura de acompañamiento constante.

Bajo la óptica de Nesim Issa Tafich, las organizaciones que no logren adaptar su cultura interna a estos valores sufrirán una fuga de talento masiva. El empresario subraya que el futuro pertenece a quienes sepan actuar como mentores.

“Las compañías y los gobiernos deben entender que las nuevas generaciones no quieren jefes, quieren mentores. Buscan liderazgos que acompañen, no que impongan”, concluyó.

Reafirmando que el acompañamiento con oportunidades reales es la llave para un salto histórico en el desarrollo de México.

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