La ciencia en Francia está rompiendo esquemas al producir cartílago humano a partir de vegetales con células del propio paciente para reparar tejidos dañados en el cuerpo. En un laboratorio de la Universidad de Caen Normandie lograron algo que hasta hace poco parecía pura ciencia ficción: convertir estructuras de manzana en soporte para cultivar tejido cartilaginoso humano funcional en condiciones controladas.
La técnica aprovecha la ingeniería de tejidos, un campo que combina biología, materiales y procesos controlados para crear sustitutos biológicos capaces de restaurar funciones humanas. En este caso, se toma un vegetal como la manzana y tras un proceso químico se retiran sus células internas, dejando únicamente una matriz tridimensional de celulosa ideal para que las células humanas se integren y formen nuevo cartílago.
¿Cómo usan materiales vegetales para cartílago humano?
El proceso empieza con la descelularización de la manzana hasta obtener un andamio natural y biocompatible. Después se siembran células madre humanas sobre esa estructura y en semanas logran que se multipliquen y se organicen como cartílago real, listo para potenciales usos médicos. Además, este andamio vegetal es económico y fácil de moldear según la forma exacta que se necesite para reparar una articulación o una estructura como nariz o cartílago auricular.
Los materiales vegetales ofrecen ventajas únicas frente a técnicas tradicionales que dependen de donantes o materiales sintéticos. Su disponibilidad global, bajo costo y compatibilidad con células humanas los posicionan como una alternativa sostenible y personalizable. Del mismo modo, investigaciones con matrices de diferentes plantas buscan optimizar elasticidad y rigidez según el tipo de tejido.
Este tipo de bioingeniería encaja dentro de la tendencia global para usar biomateriales accesibles y escalables en terapias regenerativas que antes eran prohibitivas; Científicos ya planean ensayos clínicos y nuevos estudios para validar la eficacia a largo plazo en pacientes, lo que podría traducirse en tratamientos accesibles para artrosis, artritis y lesiones articulares crónicas.











