Bizum quiere dejar de ser únicamente una herramienta para enviar dinero entre personas. Su nueva cartera digital, Bizum Pay, permite pagar directamente en establecimientos físicos acercando el celular al datáfono, de una manera muy similar a otras opciones de pago móvil.
La tecnología utiliza NFC y permite que el dinero pase directamente de la cuenta bancaria del usuario a la del comercio mediante transferencias inmediatas. Esto significa que el pago con Bizum no necesita utilizar las redes tradicionales de Visa o Mastercard para mover el dinero entre ambas cuentas.
Pagar con Bizum desde el celular ya es posible
Bizum Pay puede configurarse como cartera predeterminada del teléfono. Para pagar, basta con desbloquear el dispositivo y acercarlo al terminal compatible. En iPhone, el acceso puede realizarse mediante una doble pulsación del botón lateral.
La aplicación también permite incorporar tarjetas bancarias. Esta opción resulta especialmente importante durante la etapa actual de expansión, porque funciona como alternativa cuando un comercio todavía no acepta directamente los pagos desde una cuenta de Bizum.
En la práctica, Xataka comprobó durante más de un mes que pagar con Bizum puede ser tan sencillo como hacerlo con una tarjeta cuando el establecimiento es compatible. El problema aparece cuando el datáfono todavía no admite esta modalidad y es necesario cambiar al pago tradicional.
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Las tiendas todavía tienen que adaptarse
La disponibilidad continúa aumentando. Bizum informó que su pago presencial ya estaba habilitado en más de un millón de terminales durante el lanzamiento de su cartera digital, aunque el despliegue depende también de bancos y establecimientos.
Grandes cadenas también están incorporando el sistema. Eroski y Caprabo se encuentran entre las empresas que han comenzado a aceptarlo, mientras otras compañías avanzan en su implementación.
El verdadero atractivo de Bizum Pay está en convertir una herramienta ampliamente utilizada para transferencias en una opción cotidiana para pagar compras físicas. La tecnología ya permite hacerlo de manera sencilla; ahora el reto será conseguir que más comercios la acepten para que los usuarios puedan depender menos de las tarjetas.











