Los audífonos se han vuelto parte del uniforme diario en Chile. Viajan en el Metro de Santiago, acompañan jornadas laborales y maratones de streaming. Sin embargo, ese accesorio imprescindible podría estar abriendo la puerta a infecciones que pocos consideran.
El uso prolongado y sin higiene adecuada favorece la acumulación de bacterias y hongos en los dispositivos. Además, al introducirlos en el canal auditivo, crean un ambiente cálido y húmedo ideal para la proliferación de microorganismos. En consecuencia, aumenta el riesgo de otitis externa, una inflamación dolorosa del oído.
Especialistas citados por La Tercera advierten que compartir audífonos multiplica el peligro. También influye guardarlos sin limpieza previa o usarlos durante horas sin descanso. El oído necesita ventilación natural y los dispositivos in ear la limitan; Asimismo, el volumen alto puede generar pequeñas lesiones en la piel interna. Esas microheridas facilitan la entrada de bacterias. Del mismo modo, utilizarlos mientras se hace ejercicio intensifica la sudoración y la humedad en la zona.
Medidas clave para evitar infecciones por audífonos
En Chile, donde el uso de audífonos inalámbricos crece cada año, el hábito de no limpiarlos resulta común. Muchos usuarios solo los cargan y los vuelven a usar. Ese descuido incrementa la exposición a gérmenes acumulados en superficies y bolsillos.
La limpieza regular marca la diferencia. Se recomienda desinfectar las almohadillas con paños suaves y soluciones adecuadas, sin mojar componentes electrónicos. Además, es fundamental no compartirlos y dejarlos secar antes de guardarlos.
También conviene limitar el tiempo de uso continuo y alternar con modelos externos que no se introduzcan en el canal auditivo. Por otro lado, ante dolor, picazón o secreción, se debe acudir a un profesional de salud en Chile para evitar complicaciones.
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