Nunca antes habíamos vivido tan conectados como ahora en México, donde los perfiles en redes sociales representan no solo recuerdos sino también proyectos de vida, marcas personales o fuentes de ingresos. La idea de la herencia digital ya no suena a ciencia ficción. Hoy este tema entra de lleno en la práctica legal con la recomendación de notarios de dejar claras las instrucciones sobre qué pasará con tus cuentas cuando ya no estés.
Las plataformas digitales guardan millones de interacciones, fotografías, contactos y valor comercial. En el caso de bancos o inversiones tradicionales, es habitual designar beneficiarios de forma directa. Sin embargo, las cuentas en redes sociales y otros activos digitales requieren una atención distinta, porque muchas veces se desconocen las políticas de cada servicio y pueden quedar inaccesibles para tus seres queridos sin un documento que lo autorice de forma expresa.
Claves para incluir cuentas digitales en tu testamento
Las redes sociales y otros activos digitales pueden formar parte de tu legado. Para lograrlo, especialistas recomiendan acudir ante un notario y dejar establecido en el testamento quién será la persona encargada de administrar, mantener o cerrar estas cuentas. Del mismo modo, hay que especificar qué se desea hacer con cada perfil online para evitar disputas familiares o la pérdida de información valiosa.
Asimismo, la planificación de tu herencia digital permite definir si cuentas con monetización activa o si forman parte de una estrategia profesional o comercial, lo cual agrega un componente económico al trámite legal. En este sentido, el testamento digital complementa al tradicional porque detalla cómo gestionar accesos, contraseñas y cuentas virtuales tras el fallecimiento.
En México cada vez más personas consideran que dejar claras sus intenciones sobre sus perfiles digitales no es un lujo sino una necesidad. Esta previsión jurídica asegura que tus activos en internet tengan un destino conforme a tu voluntad y brinda certeza a quienes te rodean.
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