Investigadores de la Universidad de McGill, han desarrollado una innovadora tecnología de diagnóstico creando mini “laboratorios en un chip”.
Esta herramienta consiste en una prueba que se puede imprimir en 3D y en tan sólo 30 minutos. La gran ventaja de este hallazgo es el potencial que poseen para que las pruebas in situ sean completamente accesibles.
Estas pruebas son capaces de imprimir en 3D la cuantificación de anticuerpos COVID-19, además de muchas otras pruebas.
El equipo de McGill se centró en el desarrollo de chips capilares que trabajan como si se tratasen de laboratorios, pero en miniatura. Estos chips son de un sólo uso y no requieren de ninguna fuente de energía externa, lo que les diferencia de otros microprocesadores de computadora.
Mediante la acción capilar, esta acción se define como el movimiento del agua dentro de los espacios de un material poroso, debido a las fuerzas de adhesión y a las distintas tensiones de la superficie.
Este fenómeno es el mismo que ocurre cuando un líquido se derrama sobre la mesa y utilizamos un paño para recogerlo ya que el líquido se absorbe espontáneamente por el material que utilizamos para limpiarlo.
“Esta innovación también tiene el potencial de empoderar a los profesionales de la salud con la capacidad de crear rápidamente soluciones personalizadas”.
Fuente: consalud.es
La inteligencia artificial podría transformar la economía hasta permitir que las personas reciban ingresos gracias…
Nothing continúa apostando por celulares diferentes al resto del mercado. El Nothing Phone (4a) Pro…
Un equipo de la Universidad de Tsinghua, en China, desarrolló un sistema capaz de transformar…
OXXO analiza incorporar pequeños robots y otras herramientas tecnológicas en sus establecimientos para automatizar algunas…
Bombardier y BAE Systems firmaron un memorando de entendimiento para explorar oportunidades de colaboración en…
Un equipo de la Universidad de Bristol presentó un experimento que conecta tejido neuronal cultivado…