La altura podría ser el factor oculto del Mundial 2026. Mientras selecciones como Inglaterra, Alemania o Francia están acostumbradas a jugar gran parte de sus partidos cerca del nivel del mar, varias sedes mexicanas presentan condiciones completamente distintas que pueden modificar la trayectoria del balón y el rendimiento físico de los futbolistas.
Ciudad de México se encuentra a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, una altitud muy superior a la de ciudades como Londres, Manchester o Liverpool. En consecuencia, el aire es menos denso y ofrece menor resistencia al movimiento del balón.
Altura y balón, una combinación que cambia el juego
Cuando disminuye la densidad del aire, el balón encuentra menos fricción durante su recorrido. Esto provoca que los disparos viajen más rápido y que algunos efectos sean menos pronunciados de lo habitual.
Además, los porteros suelen enfrentar mayores dificultades para calcular trayectorias en tiros de larga distancia. Un disparo que parece controlado puede acelerar más de lo esperado o cambiar ligeramente su comportamiento en los últimos metros.
Asimismo, los especialistas en física deportiva señalan que los tiros libres y los cambios de dirección pueden comportarse de manera diferente respecto a partidos disputados en ciudades cercanas al nivel del mar.
El Mundial 2026 pondrá a prueba a las selecciones europeas
Por otro lado, la altura no solo afecta al balón. También influye directamente en el cuerpo de los jugadores. La menor disponibilidad de oxígeno puede acelerar la fatiga, especialmente en futbolistas poco acostumbrados a competir en estas condiciones.
Equipos provenientes de Inglaterra, Países Bajos o Bélgica suelen desarrollar gran parte de su actividad en ciudades con altitudes muy bajas. En contraste, los futbolistas mexicanos históricamente han convivido con escenarios como Ciudad de México, Toluca o Pachuca.
Lee también: G-SHOCK y Pokémon lanzan un reloj para celebrar 30 años de aventuras
Además, estudios realizados durante anteriores Copas del Mundo mostraron que los disparos de larga distancia pueden alcanzar velocidades ligeramente superiores en ciudades de gran altitud. Por esa razón, entrenadores, preparadores físicos y analistas dedican sesiones específicas para adaptar estrategias, tiros de balón parado y entrenamiento cardiovascular antes de competir en territorio mexicano.










