Las lenguas electrónicas —o e-tongues, por su nombre en inglés— son sistemas diseñados para detectar, identificar y cuantificar sabores con una precisión y objetividad que superan incluso al paladar humano.
Esta innovadora tecnología está transformando industrias como la alimentaria, farmacéutica, medioambiental e incluso médica.
Una lengua electrónica es un dispositivo compuesto por un conjunto de sensores químicos capaces de detectar sustancias disueltas en líquidos. A diferencia de los sensores tradicionales que buscan una sustancia específica, estos trabajan como un conjunto de sensores «no selectivos» que, en conjunto, crean un «perfil de sabor» del líquido analizado. La información recolectada es procesada mediante algoritmos de inteligencia artificial y análisis multivariable, permitiendo distinguir entre sabores básicos (dulce, salado, ácido, amargo y umami), así como identificar matices complejos.
El principio detrás de las lenguas electrónicas se basa en la electroquímica. Cada sensor reacciona de forma distinta ante los compuestos químicos del líquido. Estas reacciones generan señales eléctricas únicas, similares a una huella digital gustativa. Estas señales son interpretadas por un sistema de análisis de datos, que puede compararlas con una base de datos de sabores previamente registrados.
En otras palabras, funciona de forma análoga a como nuestro cerebro interpreta los impulsos enviados por las papilas gustativas.
Fuente: noticiasdelaciencia.com
La conversación digital en México y otros países de habla hispana no para de crecer…
Editorial Ivrea mantiene el pulso del mercado del manga en España con un nuevo listado…
En Estados Unidos la forma en que los fanáticos interactúan con los eventos deportivos se…
Una decisión contundente sacudió el mercado tecnológico en Estados Unidos y cambió el rumbo de…
En Costa Rica se encendió un debate luego de que el Colegio de Médicos Veterinarios…
La energía que hoy rodea la innovación médica en Colombia nace de historias que desafían…