¿Por qué los humanos somos tan susceptibles a ser engañados por la IA?
La sensación de estar hablando con una persona cuando interactuamos con un chatbot no es casualidad; es el resultado de una ingeniería sofisticada diseñada para imitar nuestro lenguaje y comportamiento.
Programas como ChatGPT se entrenan con una enorme cantidad de texto, lo que le permite aprender patrones y estilos de conversación.
Pero acá hay algo de psicología también. Los humanos tenemos una tendencia natural a atribuir características humanas a objetos y entidades no humanas, como a un bosque o a los animales, por ejemplo. Esto se conoce como el efecto antropomórfico.
Al ver que un bot puede mantener una conversación coherente y fluida, es fácil creer que detrás hay una mente pensante, que además tiene intención y emociones.
A lo largo de la historia, cuando los humanos entablamos una interacción con algo, tendemos a suponer que nuestra pareja tiene una mente con características similares a las nuestras.
La pregunta ahora es: ¿por qué creemos que estas máquinas piensan, sienten y comprenden?
Lenguaje y pensamiento
Un reciente artículo científico del Laboratorio de Idiomas de la Universidad de Australia Occidental, señala que los humanos incrementamos el efecto antropomórfico porque estamos confundiendo dos conceptos fundamentales: el lenguaje y el pensamiento.
Un auto a buen precio, entrega inmediata y trato directo por redes sociales. Suena conveniente,…
La medicina del futuro ya se está ensayando en los laboratorios y hospitales de Europa.…
Hay juegos que no arrasaron en ventas ni premios, pero que se ganan el corazón…
No es ciencia ficción, tampoco un episodio nuevo de Black Mirror. Una startup estadounidense llamada…
Hay algo en la mezcla de historia, naturaleza y caos urbano que vuelve a México…
Ya no basta con tener “la cuenta oficial”. En México, cada vez más marcas y…