Los úteros artificiales están diseñados para dar a los bebés prematuros más tiempo para desarrollarse en un entorno similar a un útero antes de salir al mundo exterior.
Se han probado con cientos de corderos (y algunos lechones), pero los modelos animales no pueden predecir por completo cómo funcionará la tecnología en humanos.
Un útero artificial es un dispositivo médico experimental diseñado para proporcionar un entorno similar a un útero a los bebés extremadamente prematuros.
En la mayoría de las tecnologías, el bebé flotaría en una “biobolsa” transparente, rodeado de líquido. La idea es que estos bebés puedan pasar unas semanas desarrollándose en el dispositivo después de nacer.
De esta forma, “cuando salgan del dispositivo, serán más capaces de sobrevivir y tener menos complicaciones con el tratamiento convencional”, afirma George Mychaliska, cirujano pediátrico de la Universidad de Michigan (EE UU).
Otros investigadores también trabajan en úteros artificiales, aunque no tan avanzados.
Un auto a buen precio, entrega inmediata y trato directo por redes sociales. Suena conveniente,…
La medicina del futuro ya se está ensayando en los laboratorios y hospitales de Europa.…
Hay juegos que no arrasaron en ventas ni premios, pero que se ganan el corazón…
No es ciencia ficción, tampoco un episodio nuevo de Black Mirror. Una startup estadounidense llamada…
Hay algo en la mezcla de historia, naturaleza y caos urbano que vuelve a México…
Ya no basta con tener “la cuenta oficial”. En México, cada vez más marcas y…