La conversación digital en México y otros países de habla hispana no para de crecer alrededor de un término que suena distinto y que muchos están empezando a escribir en Google: therian. Detrás de esta palabra hay una comunidad que se identifica psicológica o espiritualmente con un animal específico y que ha llevado ese interés desde TikTok e Instagram hasta reuniones en plazas o parques.
La palabra therian proviene de una raíz que une lo humano con lo animal y no significa que alguien crea que literalmente se transforma físicamente. Más bien, describe una conexión interior profunda con un “teriotipo”, es decir, la especie con la que esa persona siente afinidad. Esta noción se ha popularizado en las últimas semanas gracias a videos virales donde jóvenes muestran movimientos o accesorios inspirados en lobos, perros, zorros o felinos.
¿Dónde se reúnen los que se identifican como therian?
Las comunidades therian nacieron en foros digitales durante los años noventa y evolucionaron con la web para convertirse en fenómenos sociales globales. Actualmente, gran parte del intercambio de experiencias ocurre en plataformas como TikTok, donde los jóvenes comparten rutinas, hábitos o símbolos relacionados con su conexión animal.
Además de lo virtual, han surgido encuentros presenciales coordinados por redes sociales en plazas y parques de ciudades como Buenos Aires o Montevideo. En algunos casos, estas reuniones han llegado a convocar a curiosos y generar debate público sobre los límites de la expresión juvenil en espacios compartidos.
En México también existe interés en comprender y, en ciertos círculos, proteger a quienes se sienten parte de esta comunidad, ya que se busca evitar el acoso escolar y social. La propuesta de ley en el Congreso de Nuevo León que busca proteger a personas con esta identidad refleja el impacto cultural más allá de las redes sociales.










