Investigadores de Corea del Sur desarrollaron una tecnología de refrigeración que podría reducir el riesgo de sobrecalentamiento e incendio en las baterías de los autos eléctricos. El sistema utiliza un líquido dieléctrico pulverizado para retirar directamente el calor generado durante los procesos de carga rápida.
El proyecto fue realizado por un equipo del Instituto Coreano de Maquinaria y Materiales, conocido como KIMM. Los científicos probaron el sistema con un paquete real de baterías de iones de litio y consiguieron mantener la temperatura de las celdas por debajo de 35 grados Celsius durante condiciones exigentes de carga y descarga.
Las baterías generan una cantidad considerable de calor cuando reciben energía a gran velocidad. Si la temperatura aumenta demasiado, puede producirse una fuga térmica, una reacción en cadena que deteriora las celdas y, en casos extremos, provoca incendios difíciles de controlar.
Pulverización e inmersión parcial para retirar el calor
La nueva tecnología rocía líquido dieléctrico sobre la parte superior del paquete, mientras mantiene la sección inferior parcialmente sumergida. El contacto directo con las celdas permite extraer el calor con mayor rapidez que algunos sistemas convencionales que utilizan placas frías o disipadores externos.
Los líquidos dieléctricos tienen una conductividad eléctrica muy baja, por lo que pueden entrar en contacto con los componentes sin provocar un cortocircuito. El fluido utilizado tampoco es inflamable y podría contribuir a contener el fuego si se presenta una falla dentro del paquete.
Durante los ensayos, el sistema mantuvo las celdas por debajo de 35 grados bajo una tasa de carga y descarga de 4C. En términos teóricos, este nivel equivale a completar un ciclo en aproximadamente 15 minutos, aunque la velocidad real depende del vehículo, el cargador y las condiciones de uso.
Para seguir leyendo: La NASA ayuda a El Paso a detectar inundaciones
Menos líquido, peso y costo
La refrigeración por inmersión tradicional requiere cubrir completamente el paquete, lo que aumenta el volumen de fluido, el peso y el costo. La propuesta coreana utiliza alrededor de 85% menos líquido dieléctrico sin perder estabilidad térmica durante las pruebas.
Esta reducción podría facilitar su incorporación en vehículos eléctricos y grandes sistemas de almacenamiento de energía. También sería útil en centros de datos, donde numerosos módulos de baterías se concentran en espacios reducidos y necesitan una gestión térmica constante.











