Apple y Samsung acaban de iniciar un cambio en el futuro de los servicios financieros digitales con dos productos nuevos: tarjetas de crédito integradas propias de sus respectivas compañías.
Samsung Galaxy Card, un producto financiero con recompensas en efectivo diseñado para reforzar la relación de sus usuarios con el ecosistema Galaxy, mientras que la Apple Card, emitida por Barclays US Consumer Bank a través de la red Visa, estará disponible en Estados Unidos y podrá solicitarse en línea.
Ambos lanzamientos representan una señal de cómo las grandes tecnológicas buscan convertir los pagos, el crédito y las recompensas en extensiones naturales del uso cotidiano del celular, aseguró el especialista en innovación financiera, Norman Hagemeister Rey.
“El crédito deja de presentarse como un instrumento aislado y se convierte en un servicio integrado en una plataforma digital”, afirmó.
En otras palabras, la tarjeta física podría perder protagonismo frente a la experiencia que ocurre en el dispositivo, donde se concentran los pagos, la información de consumo y las decisiones financieras del usuario.
El programa de beneficios de la Galaxy Card sigue una lógica de fidelización. Samsung ofrece mayores recompensas cuando el usuario compra productos o servicios dentro de su ecosistema, así como beneficios adicionales al pagar con Samsung Wallet.
Según Norman Hagemeister Rey, el valor de este modelo radica en la frecuencia de interacción. Empresas tecnológicas como Samsung, Apple, Amazon, Uber o Mercado Libre conocen con precisión los hábitos de consumo de sus usuarios, lo que les permite diseñar productos financieros personalizados, menos dependientes de la sucursal bancaria y más alineados con el comportamiento real de cada persona.
“Ambas tarjetas premian el consumo dentro del ecosistema. Su atractivo real se concentra en la fidelidad que generan entre la base de usuarios de gama media-alta que ya usan iPhone o Galaxy”, señala Hagemeister Rey.
Algo similar ocurre con la estrategia de Apple Card: más que atraer clientes únicamente con tasas o límites de crédito, el objetivo es incentivar el consumo dentro de una red de dispositivos, aplicaciones y servicios conectados.
Big Techs buscan cambiar el paradigma financiero: Hagemeister Rey
Para Norman Hagemeister Rey, este tipo de productos representa un desafío para los bancos e instituciones financieras tradicionales: responder a esta transformación mediante ecosistemas propios o alianzas tecnológicas más profundas.
En un mercado donde la relación con el cliente se decide cada vez más desde la pantalla del teléfono, el futuro del crédito dependerá menos de la tarjeta como objeto y más de su capacidad de integrarse de forma útil, segura y personalizada a los hábitos digitales de los usuarios.











