Cobrar de forma segura ya no es un extra: es parte de la experiencia de compra. En México, la empresa Digitalife entendió esto al pie de la letra y rediseñó por completo su sistema de pagos digitales. El resultado fue una mejora en sus ventas, pero también una caída drástica en los intentos de fraude, que pasaron del 40% al 5%. La clave estuvo en personalizar las condiciones de cobro y aplicar tecnología antifraude de forma estratégica.
Pagos a la medida del cliente y del negocio
Digitalife, especializada en computadoras y tecnología, detectó que su sistema de pagos no acompañaba el ritmo de crecimiento ni las necesidades de sus consumidores. Las restricciones en promociones y meses sin intereses alejaban al cliente digital. Por eso, cambió su enfoque y adaptó cada opción de pago según el tipo de producto y el perfil del comprador. Esto permitió lanzar campañas específicas por marca, sincronizar tiendas físicas con canales en línea y mejorar la conversión.
La colaboración con PayPal jugó un papel clave: se habilitaron pagos a meses, descuentos exclusivos y un control más granular de cada transacción. Durante campañas como el Hot Sale, el ticket promedio se duplicó gracias a MSI en productos como laptops, monitores y computadoras ensambladas.
Al mismo tiempo, Digitalife integró filtros internos y soluciones tecnológicas que blindan sus operaciones ante el fraude. Según datos de la empresa, antes del rediseño el 40% de sus ventas online mostraban señales de riesgo; hoy ese porcentaje es menor al 5%. Este avance no solo protege sus ingresos, sino que refuerza la confianza del cliente, en un sector donde la seguridad puede definir una venta.
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