Viajar al espacio ya no es una fantasía futurista. Misiones prolongadas, exploraciones a Marte y el creciente interés en colonias espaciales están volviendo urgente una pregunta compleja: ¿puede el cuerpo humano reproducirse fuera de la Tierra? Una nueva investigación, publicada en Reproductive Biomedicine Online, advierte que aún no existen normas claras ni suficientes estudios sobre salud reproductiva en el espacio.
Los autores del estudio señalan que la radiación cósmica, la microgravedad y la alteración de los ritmos circadianos representan riesgos concretos para la fertilidad y el desarrollo embrionario. Por ahora, la evidencia en humanos y roedores sugiere que el espacio sigue siendo un entorno biológicamente hostil, especialmente para la función reproductiva.
Efectos diferenciados entre hombres y mujeres
El embriólogo Giles Palmer, uno de los autores principales, explica que el sistema reproductivo femenino es especialmente vulnerable. La microgravedad y la radiación afectan procesos clave como la ovogénesis, la maduración ovocitaria y la regulación hormonal, lo que podría provocar infertilidad, cáncer o insuficiencia ovárica prematura.
En los hombres, la radiación también daña el ADN espermático, disminuye la movilidad de los espermatozoides y altera los niveles hormonales al impactar el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal. Esto no solo afectaría la fertilidad, sino que podría generar modificaciones epigenéticas transmisibles a la descendencia.
Ante este escenario, los investigadores hacen un llamado a establecer directrices éticas claras, realizar más estudios y desarrollar estrategias médicas preventivas antes de avanzar en misiones espaciales que contemplen la reproducción humana.
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