La imagen de una celebridad puede recorrer millones de pantallas en cuestión de horas. Eso ocurrió en Colombia cuando Shakira apareció vinculada, sin autorización, a contenidos políticos que se difundieron rápidamente en redes sociales durante la actual campaña presidencial.
La cantante barranquillera aclaró públicamente que no respalda a ningún candidato y que tampoco autorizó el uso de su nombre o fotografía en material electoral. El pronunciamiento surgió tras la circulación de una imagen manipulada que la mostraba junto al candidato presidencial Iván Cepeda y la aspirante a la vicepresidencia Aída Quilcué.
Shakira y el uso no autorizado de su imagen
El caso tomó relevancia porque el contenido fue compartido en redes sociales y generó la impresión de un respaldo político inexistente. En respuesta, el equipo de Shakira difundió un comunicado donde calificó como falsas las imágenes que la relacionaban con candidaturas presidenciales en Colombia.
Además, la artista destacó que su compromiso está con la democracia colombiana y con el derecho de los ciudadanos a elegir libremente. También expresó su deseo de que el proceso electoral se desarrolle con transparencia y en un ambiente de paz.
La polémica volvió a poner sobre la mesa la facilidad con la que imágenes manipuladas pueden viralizarse en internet. En este caso, varias publicaciones utilizaron recursos digitales para asociar la figura de Shakira con una corriente política específica, algo que la cantante desmintió de manera categórica; Tras la aclaración pública, las publicaciones cuestionadas comenzaron a ser retiradas. Sin embargo, el episodio evidencia el creciente desafío que enfrentan figuras públicas frente al uso de contenidos digitales sin consentimiento.
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