Los accidentes con agua son de los más comunes en el uso diario de dispositivos electrónicos en México. Desde un celular que cae en el lavabo hasta salpicaduras en la alberca, son situaciones que pueden comprometer su funcionamiento si no cuentan con la protección adecuada. Por suerte, muchos smartphones actuales ya integran resistencia al agua como parte de su diseño.
La clave está en la certificación IP, una clasificación internacional que indica qué tanto resiste un dispositivo ante polvo y líquidos. Este índice consta de dos números: el primero evalúa la protección contra sólidos (de 0 a 6) y el segundo contra líquidos (de 0 a 8). Por ejemplo, un celular con certificación IP68 tiene una resistencia elevada, lo que permite sumergirlo en agua a cierta profundidad sin daños.
Además, existen fundas especializadas que mejoran esta protección, sobre todo en climas húmedos o durante actividades al aire libre.
Tres modelos que combinan resistencia con tecnología premium
Hoy en día, marcas como Samsung, Apple y Motorola han integrado esta resistencia en sus líneas más populares. El Galaxy S23 Ultra, por ejemplo, cuenta con certificación IP68, lo que significa que puede sobrevivir hasta 30 minutos bajo el agua a un metro y medio de profundidad.
Por su parte, el iPhone 15 Pro también presume un nivel IP68, sumando materiales duraderos como titanio y cristal ultra resistente. Y para quienes buscan algo más accesible, el Motorola Edge 40 ofrece protección IP68 sin dejar de lado el diseño ligero y elegante.
Según datos de fabricantes, más del 60% de los celulares de gama alta lanzados en 2025 ya incluyen certificación IP67 o superior como estándar.











