La institución financiera Finsus revolucionó la forma de otorgar crédito mediante herramientas tecnológicas, como la inteligencia artificial y los algoritmos. El objetivo es analizar datos de pequeñas y medianas empresas (PyMEs) para evaluar si son candidatas a obtener financiamiento para expandir sus negocios.
El CEO y cofundador de Finsus, Carlos Marmolejo, explicó que los requisitos actuales de la banca limitan el acceso a financiamiento de las PyMEs porque son evaluadas bajo los mismos criterios que las grandes empresas.
“No es que no sean sujetos de crédito: es que las estamos mirando con los ojos equivocados”, sentenció.
Durante su participación en el panel “Nuevos Jugadores, Nuevas Reglas: el futuro del crédito y los servicios financieros”, explicó que casi 9 de cada 10 emprendedores pierden la posibilidad de acceder a un crédito porque carecen de información contable por el tamaño de sus operaciones. Sin embargo, eso no quiere decir que no tengan negocios rentables o con capacidad de pago.
“Estados financieros dictaminados, proyecciones y documentación elaborada por especialistas en contabilidad son algunos de los requisitos con los que una micro, pequeña o mediana empresa no cuenta. No porque no tenga los recursos para generar, vender o pagar, sino porque no tiene un área financiera”, explicó.
En este contexto, Finsus ha modificado su modelo de evaluación para revisar otro tipo de información igualmente válida, que la banca tradicional omite o no considera como parámetro para otorgar financiamiento.
“Los pagos que recibe en su terminal de punto de venta, sus transferencias a proveedores y, sobre todo, su facturación electrónica ante la autoridad fiscal permiten reconstruir las ventas reales de un negocio en cuestión de minutos”, explicó el CEO de Finsus.
Bajo este modelo, Finsus otorga créditos empresariales de entre 500 mil y 7.5 millones de pesos en menos de 48 horas, de forma 100% digital y sin que el empresario acuda a una sucursal. Actualmente, cuentan con 750 mil clientes, de los cuales el 90% son empresas y PyMEs.
El cambio de evaluación mediante el uso de herramientas tecnológicas no solo acelera los tiempos de espera, sino que también permite evaluaciones más objetivas y brinda las mismas oportunidades a todas las PyMEs.










