Un equipo de la Universidad de Tsinghua, en China, desarrolló un sistema capaz de transformar el impacto de las gotas de lluvia en pequeños impulsos eléctricos. La propuesta podría complementar en el futuro a los paneles solares durante los días nublados y lluviosos.
La investigación fue publicada originalmente en 2023 en la revista científica iEnergy. Aunque recientemente volvió a despertar interés por sus resultados, se trata de un prototipo experimental y todavía no de una tecnología disponible para hogares o empresas.
Durante las pruebas, el dispositivo alcanzó una potencia máxima instantánea de 200 vatios por metro cuadrado. Esta cifra no representa una generación continua y, por lo tanto, no puede compararse directamente con la producción estable de un panel solar comercial.
Una estructura inspirada en los paneles solares
El sistema utiliza generadores triboeléctricos, dispositivos que producen electricidad mediante el contacto entre diferentes materiales. Cuando una gota golpea la superficie, se produce un intercambio de cargas que genera un breve impulso eléctrico.
Los investigadores organizaron estas unidades mediante una estructura denominada Bridge Array Generator. Su diseño utiliza electrodos inferiores y conexiones especiales para reducir las interferencias y las pérdidas que aparecen cuando numerosos generadores funcionan al mismo tiempo.
El prototipo analizado medía 15 por 15 centímetros. Su potencia máxima fue casi cinco veces mayor que la alcanzada por otros generadores de lluvia de gran superficie utilizados como referencia dentro del estudio.
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El reto será producir energía de manera constante
La cantidad de electricidad obtenida depende del tamaño de las gotas, la frecuencia de los impactos y la intensidad de la lluvia. Debido a estas variaciones, el sistema necesita métodos de almacenamiento que puedan recibir y administrar impulsos irregulares.
Los investigadores todavía deberán demostrar que la tecnología puede ampliarse, soportar condiciones climáticas reales y mantener costos competitivos. También será necesario evaluar su duración y la energía que podría producir durante una temporada completa.
Una posible aplicación sería combinar estos generadores con células fotovoltaicas. El mismo panel aprovecharía la radiación solar cuando hay luz y recuperaría parte de la energía de las gotas cuando llueve, creando sistemas renovables más versátiles.











